Se dice que el póker es fácil de aprender, pero difícil de dominar. Dominar cualquier juego de póker es un objetivo divertido y desafiante. En este artículo te presentamos consejos y estrategias generales para cuando juegues.

APRENDE LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO

La base de una estrategia sólida para jugar póker incluye distintos conceptos que debes combinar para convertirte en un jugador consistente. Seguir los siguientes es fundamental para poder desarrollar una estrategia:

  • Juego reñido
  • Juego agresivo
  • Juego al azar
  • Aprovechar los errores del contrincante

Recuerda estos conceptos mientras te desarrollas como un jugador de póker. Estos conceptos estratégicos son como la paleta de un pintor; los colores básicos son los mismos, pero el uso que el artista les da los vuelve únicos.

TEN CLARO LO QUE BUSCAS

Decide si quieres jugar para ganar o sólo por diversión. Tener claro de antemano qué tipo de jugador quieres ser te hará más fácil tomar decisiones. Jugar en un nivel que te permita ganar en forma consistente requiere tiempo y esfuerzo. Dicho de otra manera, requiere trabajo. No hay nada malo con jugar por diversión, pero no tiene sentido pensar en perder, ni siquiera cuando juegas para entretenerte.

TOMA BUENAS DECISIONES Y OBTENDRÁS RESULTADOS

Incluso los mejores jugadores de póker toman malas decisiones. No cometas el error de creer que ganarás todas tus partidas. Tu objetivo debe ser jugar al máximo de tu habilidad en cada mano. Si lo haces, las cartas y ganancias se cuidarán solas mientras tú mejoras. Muchos jugadores cometen el error basándose en los resultados de cada ronda. Tu objetivo, en cambio, debe ser jugar lo mejor que puedas. Mientras más te acerques a este punto, mejores van a ser tus resultados.

NO OLVIDES TUS MATEMÁTICAS

El póker es un juego matemático y de información incompleta. Parece complicado pero no lo es. En un nivel básico, ganar en el póker parte con escoger qué manos iniciales jugar. Si entras al juego con las buenas manos más frecuentemente que tus oponentes, ganarás más veces que ellos.

VE MÁS ALLÁ DE LAS MANOS INICIALES

Elegir las manos iniciales es muy importante, pero es sólo una pieza en la estrategia. Una vez que has aprendido sus lineamientos y cómo afectan tu posición en la mesa, tienes que aprender cómo jugar el resto de la partida; esto separa a los profesionales de los aficionados. Esto cobra particular valor al final de cada mano, cuando se analizan las decisiones a los largo del juego y salen a la luz las verdaderas habilidades, como por ejemplo, el alardeo.

NO TE FRUSTRES

Otra habilidad que debe incluirse en la estrategia es evitar frustrarse. Tus oponentes usarán tus emociones contra ti, pero sólo si tú los dejas. Un juego guiado por las emociones da lugar a malas decisiones y pocas ganancias. Frustrarse y enojarse le puede pasar a cualquiera y a veces la única solución es salirse del juego. Está bien; el juego seguirá ahí en diez minutos más.